Los usos de cada tipo de combustible de gasóleo

Aunque estamos acostumbrados a oír hablar y utilizar principalmente un tipo de gasóleo, el que usamos para repostar los vehículos, existen otros tipos distintos de gasóleo que tienen diferentes finalidades, por sus particulares características.

Gasóleo A

El gasóleo A es el que se utiliza para repostar los turismos, es decir, el que la mayoría de nosotros estamos más acostumbrados a ver y usar. Este tipo de gasóleo es el más apropiado para el repostaje de turismos por los aditivos que contiene, que impiden que ciertos componentes se solidifiquen a bajas temperaturas. Además, contiene menos partículas contaminantes que otros gasóleos y mejora las prestaciones del motor.

Gasóleo B

Aunque el gasóleo B se utiliza también para el repostaje de vehículos, no se utiliza para turismos. Los vehículos en los que se introduce gasóleo B son muy específicos, tales como maquinaria agrícola, embarcaciones o vehículos autorizados. El motivo es que el gasóleo está menos filtrado y puede generar problemas en coches y motos de uso habitual.

Gasóleo C

El gasóleo C, por su parte, se utiliza principalmente para la producción de calor. Es el tipo de gasóleo más barato y esto se debe, en gran medida, a que contiene muchas impurezas y sustancias negativas que hacen que esté totalmente prohibido su uso en vehículos. También está indicado para su uso en calderas.

Otra de las alternativas de las que se habla en los últimos tiempos es del gasóleo biológico o biodiesel, que sería la opción ecológica a estos combustibles, aunque su uso no está todavía generalizado.

Para quienes necesiten gasóleo de cualquier de los tres tipos que hemos explicado, deben ser saber que existen empresas de distribución de combustibles a domicilio. Así los usuarios podrán recibir en su propia casa el gasóleo que necesiten y utilizarlo para producción de calor, calderas o vehículos.